Condenan a 63 años de prisión a sacerdote por pederastia

Foto: Cencos

Ciudad de México, 13 Marzo de 2018.- Luego de diez años de lucha para exigir justicia por los abusos sexuales de los cuales fue víctima durante años cuando era niño, Jesús Romero Colín logró finalmente el pasado 8 de marzo que el sacerdote católico Carlos López Valdés fuera condenado a 63 años de prisión por pederastia clerical. Esta sentencia es un parteaguas en la atención de casos de pederastia clerical y abre una brecha a todos los demás casos.

Jesús Romero Colín, víctima y denunciante acompañado por David Peña Rodríguez, Coordinador Jurídico del Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social. A.C. y Luis Ángel Salas, abogado del Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social, presentaron los alcances de la primera sentencia penal contra un sacerdote católico acusado de pederastia en la Ciudad de México, obtenida en el caso de Jesús Romero Colín el pasado 8 de marzo. Anunciaron que el pasado 8 de marzo, el Juzgado 55° en materia penal de la Ciudad de México notificó la emisión de la sentencia condenatoria en contra del sacerdote católico Carlos López Valdés dentro de la causa penal 244/2008 imponiéndole una sentencia privativa de libertad de 63 años, la cuál sólo podrá ser cumplida por los próximos 40 años debido a que esa es la pena máxima que puede cumplirse en la Ciudad de México. De tal manera, el sacerdote católico ha sido notificado de la sentencia en su contra y a sus 72 años de edad tendrá que pasar el resto de sus días en una cárcel capitalina.

« Esta es la primer sentencia condenatoria contra un cura católico pederasta en la Ciudad de México, no hay antecedente alguno y por ello representa un parteaguas en la procuración e impartieron de justicia en nuestra ciudad » señaló el abogado y defensor de derechos humanos David Peña, también integrante del Grupo de Acción por los DH y la Justicia social, organización civil que apoyó durante estos años a Romero Colín.

Como lo explicó Jesús Romero, el proceso para llegar a esta sentencia fue muy complicado y difícil, pues para este último como para su familia y amigos. « Hemos tenido que enfrentar esa otra red de protección y complicidades que se tejieron al interior de la iglesia católica para evitar que Carlos López fuese acusado, detenido y sentenciado », añadió Luis Ángel Salas, refiriéndose a la complicidad de dos obispos, Jonás Guerrero y de Marcelino Hernández respectivamente obispos en Culiacán y Colima, quien tuvieron conocimiento de las conductas delictivas del sacerdote pederasta pero que guardaron el silencio en cuanto al asunto.

Por su parte, atestiguando de la prepotencia de la institución clerical en el país, Jesús Romero apuntó que « Durante todo este tiempo he tenido que enfrentar y superar muchos obstáculos, malo tratos, ofensas, agresiones de todo tipo no sólo aquellas que me provocó el sacerdote sino otras muy diversas por parte de las autoridades y de un sector de la iglesia católica ». Sin embargo, el ahora psicólogo y terapeuta, nunca abandonó la lucha, y aun fundó una asociación civil para dar acompañamiento psicólogo a otras víctimas de abusos sexuales. Así, para él, esta sentencia es simbólica porque permite « romper la burbuja de protección e impunidad que hasta hoy mantenían muchos curas pederastas ».

« Hemos ganado 2 de 3, Carlos López esta preso, condenado y tiene que pagar una reparación, la PGJDF ha sido señalada como responsable por la CDHDF por lo que tiene que pagar también una reparación, sólo nos falta la batalla legal contra la iglesia católica de la que estamos seguros también saldremos con la victoria pues tendrán que aceptar sus responsabilidades y pagar una reparación por el daño provocado a Jesús Romero », concluyó Salas esta mañana en el CENCOS, emitiendo un mensaje positivo en cuanto al asunto y más allá, en el ámbito del respecto a los derechos humanos y la justicia frente a la potencia que representa todavía la Iglesia Católica.