Crece la emergencia humanitaria en el ejido El Desengaño, Campeche

Foto: Prensa Comunitaria
En la comunidad se encuentran refugiados casi cien familias guatemaltecas

México, CDMX 03/07/2017.-  Tras el desalojo de alrededor de 450 personas de origen guatemalteco de la comunidad de San Andrés en Laguna Larga, Municipio de la Libertad en Petén, Guatemala el pasado 2 de junio, la preocupación y emergencia humanitaria crece en el ejido El Desengaño, municipio de Candelaria, Campeche donde mantienen instalado un campamento.

A través de un comunicado de Prensa Comunitaria se constató que el campamento improvisado que se encuentra en la frontera con México se encuentra en condiciones críticas de emergencia humanitaria, las cuales ponen en riesgo la vida y la integridad de alrededor de 450 personas, entre los que se encuentran mujeres, niños, y personas de la tercera edad. El campamento cuenta principalmente con bolsas de nylon como único techo en plena temporada de lluvias.

Por otro lado en la comunidad también crece el temor de una epidemia, tras los primeros síntomas estomacales presentados entre los desplazados, los cuales fueron detectaos por los médicos que los atienden, donde quienes más han sufrido infecciones son los 201 menores que se tienen en cuenta.

Sin embargo, ni el gobierno de México ni el de Guatemala, han proporcionado los recursos suficientes para aliviar la condición indigna en las que se encuentra el campamento, lo cual pone en riesgo la salud y la vida, especialmente de los desplazados. Cierta ayuda alimentaria y médica que ha logrado llegar al ejido, ha sido proporcionada principalmente por la población civil y por organizaciones independientes.

De acuerdo con la fiscalía de Delitos contra el Ambiente quien en concordancia con una orden efectuada por un juez de la Primera Instancia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el ambiente creada en 2015, la comunidad de San Andrés en Laguna Larga, fue desalojada por ser acusada de asentamiento ilegal en el área protegida. Según la directora regional CONAP-Petén, los habitantes de la comunidad selvática fronteriza han “invadido” una porción de tierra dentro del Parque Nacional Laguna del Tigre en la Reserva de la Biósfera Maya por menos de cinco años. Sin embargo, la comunidad agrícola asegura haber vivido en ese lugar por más de 15 años, mismos que el propio gobierno de Guatemala reconoce.

En testimonios, habitantes aseguran que la CONAP se negó a dialogar y llegar a un acuerdo con ellos para regularizar su aldea, además de que planean despojar a otras 18 comunidades presentes en la Reserva de la Biósfera Maya, Guatemala.

Las organizaciones que han estado presentes en la comunidad El Desengaño, consideran que en todo el proceso se ponen en evidencia un profundo desprecio y discriminación hacia el pueblo maya que forma parte de la comunidad de Laguna Larga, entre quienes la conforman pueblos maya Q´eqch, Chuj y población mestiza.

Por su parte, habitantes de la comunidad de Laguna Larga han buscado seguridad jurídica sobre sus tierras, pero el gobierno de Guatemala ha combatido jurídicamente su permanencia en la zona con el pretexto de que se encuentran en un área natural protegida. Así mismo, la comunidad maya exige retorno a sus propias tierras e ingresos a su comunidad para recoger sus cosechas y evaluar los daños, así como que el ejército sea retirado de la zona.

Finalmente, Prensa Comunitaria pudo constatar que a tres kilómetros del campamento que mantienen los desalojados, en la comunidad Laguna Larga, la destrucción de las viviendas y propiedades de las familias se hace visible. Algunas de estas fueron quemadas y taladas. Por otro lado, algunos de los animales que se encontraban en las casas de las familias desalojadas fueron tomados por los militares, los cuales mantienen aún en custodia el poblado.