Damnificados conmemoran 6 meses del #19S

 

CDMX, 19 de marzo de 2018.- En el monumento a la Independencia, damnificados de distintas demarcaciones coincidieron en que, a seis meses de los sismos, permanecen en una situación de incertidumbre debido a la falta de respuesta por parte de autoridades que evaden su responsabilidad de atender la reconstrucción con fondos públicos.

Olivia Domínguez, damnificada de Benito Juárez quien coordina la realización de un censo propio, expresó que de 7 mil familias que tiene su registro, éstas se ubican en 14 demarcaciones de la CDMX. Apunto que el 7.6% de los inmuebles donde vivían las familias de su universo colapsaron totalmente, 32.8% parcialmente, 8.3% han sido demolidos,  y 7% más esperan la demolición en próximos días.  […] El sismo dejo graves afectaciones, 47% presentan hundimientos, 60% daños en elementos estructurales, y 64% grietas profundas. “Así mismo es importante señalar que 34% de ellos han afectado a inmuebles aledaños, esto implica que nuestra ciudad sigue presentando un riesgo considerable. El 67.5 % de los inmuebles fueron desalojados desde el diecinueve de septiembre del año pasado, poniendo a sus habitantes ante la necesidad de buscar un techo para poder resguardarse”.

“El 55% de las personas de cada predio viven desde hace ya medio año con familiares y amigos, el 22% ha tenido que rentar otros inmuebles, y el 23% restante aun pernoctan en las calles en campamentos unifamiliares y multifamiliares; también es importante recalcar que solamente el 37.2 % de los inmuebles afectados cuentan con un dictamen firmado por un especialista, por lo que dichas familias aun viven en casas altamente afectadas, de riesgo incierto”.

Otros damnificados como Israel Ballesteros del Multifamiliar Tlalpan expresaron que: “en días posteriores al sismo, no se dieron a la tarea de recuperar nuestras viviendas pero sí  de cuidar que los damnificados no nos organizáramos, y para ello, han llegado a niveles tan vergonzosos como asignar funcionarios, no para atender la emergencia, sino para tratar de convencer a vecinos de no seguir organizados, de no luchar por la recuperación de sus viviendas; convencer o usar la amenaza, la fuerza, el susto, la presión y la desesperación para que agarremos cualquier cosa, para que aceptemos endeudarnos, para que aceptemos regresar a una vivienda insegura, para que aceptemos ceder nuestros terrenos al capital inmobiliario para que haga grandes negocios con la redensificación”.

A seis meses de los sismos -apuntó Israel- volvimos a salir a las calles, volvimos a marchar, volvimos a sobreponernos al dolor y al cansancio, a la desesperación, y estamos nuevamente aquí los de varios edificios, varios inmuebles, varios predios; nos dimos a la tarea de andar por las calles de esta ciudad para llegar y decirle nuevamente aquí al gobierno que seguimos tan dispuestos como hace seis meses a luchar hasta las últimas consecuencias por la recuperación de nuestras viviendas.