Denuncian hostigamiento del Ejército Mexicano a comunidades de los Montes Azules

Foto: Noe Pineda

Ciudad de México, 10 de enero 2018.- A través de un comunicado, las organizaciones Movimiento Reddeldía de los Montes Azules Otros Mundos A.C./Amigos de la Tierra México, denunciaron el hostigamiento por parte del Ejército Mexicano contra sus comunidades con el fin de provocar y asustar a la población. 

El pasado martes 9 de enero entre las 13 y 16 hora dos aviones del Ejército mexicano sobrevolaron toda la zona de Amador Hernández, es decir los ejidos Amador Hernández, Pichucalco, Nuevo Chapultepec, El Guanal, Plan de Guadalupe y Candelaria del municipio de Ocosingo, en la Reserva de la Biósfera de los Montes Azules, en el estado de Chiapas, México.

Después de que se retiraran los aviones, llegó un helicóptero del Ejército mexicano que en un primer intento, aterrizó cerca de una casa dentro del Ejido Amador Hernández, desprendiendo su techo. Finalmente, aterrizó a un costado de la pista de aterrizaje que se usa en el ejido para que los habitantes se transporten en casos de emergencia.

Del helicóptero bajaron 9 elementos del Ejército, a quienes la autoridad de la comunidad fue a preguntar qué estaban haciendo en nuestro territorio a lo que contestaron que estaban “buscando una avioneta que se había caído en la zona” y pidieron permiso para revisar la zona, agregando que “no tenían idea” de dónde se encontraban. La autoridad explicó que no podían pasar ya que existe un acuerdo comunitario que prohíbe la entrada del Ejercito a la comunidad. Poco a poco se juntaron alrededor de 300 personas de la comunidad, con la mujeres en primera fila, que llevaron pacíficamente a los militares hacia la carretera para que regresaran al 38º Batallón de Infantería ubicado en el poblado de San Quintín, en Ocosingo, de donde provenían.

Mientras tanto, el helicóptero que había aterrizado y en el que se había quedado el piloto regresó a buscar refuerzos al 38º Batallón. Cuando volvió el helicóptero, aterrizó nuevamente en un potrero en la entrada del ejido y bajaron otros 9 elementos del Ejército. Cuando se juntaron los 18 elementos del Ejército, la comunidad, otra vez encabezada por las mujeres, les fue a repetir que se retiraran y pidió a un camión de volteo que pasaba en la carretera que los llevara a su Batallón. La población se quedó asustada y preocupada, pero también organizada, al pendiente de un nuevo intento del Ejército de invadir su territorio.

La comunidad denuncio los hechos ya que para ellos la explicación que nos dieron los militares no justifica un despliegue tan importante del Ejército que no sabe donde se encuentran geográficamente cuando sobrevuelan una zona. Los habitantes denunciaron que la operación fue de vigilancia y de control de sus comunidades en el marco de la implementación de la Gendarmería Ambiental anunciada en el 2016, un nuevo cuerpo de la Policía Federal encargado oficialmente de “garantizar y salvaguardar las áreas naturales protegidas” y oficiosamente de controlar y reprimir a la población para conservar los intereses del gobierno y las empresas.  

"Bien sabemos que somos una molestia para el gobierno, ya que estamos organizados contra el saqueo de nuestros bienes comunes naturales, en el Movimiento Reddeldía de los Montes Azules, en rechazo a los proyectos de Reducción de Emisiones causadas por la Deforestación y la Degradación de los Bosques (REDD) y todos los proyectos extractivos de biodiversidad." Explicaron. 

Las organizaciones firmantes condenaron la agresión y exigieron al gobierno mexicano que se respete sus usos y costumbres. "Sabemos organizarnos de manera autónoma y cuidar la selva. No es cierto que somos destructores y no queremos ser víctimas de la política conservacionista del gobierno que solo sirve de herramienta para reprimir y desplazar a los pueblos campesinos, como fue el caso en la comunidad Laguna Larga del Petén en Guatemala, donde los hermanos y hermanas Guatemaltecos fueron obligados a abandonar sus casas por la Comisión de Areas Naturales huyendo de los militares."

Denunciaron la Ley de Seguridad Interior aprobada por el Senado en diciembre del 2017 ya que dijeron que favorece la militarización de los territorios en México. Prevé que el Estado solicite la intervención del Ejército mexicano en situaciones de amenaza o riesgo a la seguridad interior sin definir en qué contextos, lo que implica la presencia de las fuerzas armadas en situaciones que no les incube. Se puede llegar a vulnerar los derechos de las personas que participan en protestas en las ciudades, pero también de los pueblos campesinos.

Finalmente rechazaron rotundamente la política mexicana que  dijeron, consiste en otorgar cada vez más poder a las fuerzas armadas y cada vez menos a nosotros los pueblos que defendemos legítimamente los territorios y sus derechos.