El gobierno de AMLO y participación ciudadana

Casi todas las personas de mis redes sociales han expresado alegría por el triunfo de AMLO. Algunos dicen que “no hay que echar campanas al vuelo, que hay que ser reservados y estar el pendiente respecto a los compromisos que pudiera haber acordado para ganar”, y otros simplemente lo disfrutan como cuando se cumple una meta importante. Hoy coincido más con los segundos, veo el triunfo de AMLO como un punto de llegada, como la victoria de una lucha de bastantes años.

Los que no votamos por Fox porque considerábamos que una derecha no era la mejor opción para el país después de 70 años de partido único, nos mantuvimos como una población de oposición que vimos que no aconteció la transición que se esperaba, no se tocaron las estructuras del viejo PRI, e incluso la derecha reprodujo prácticas del partido único (como acordar con la SNTE de Gordillo). La población de oposición pronto nos colocamos en un rol activo, en un primer momento participando en cantidad de marchas y plantones contra medidas que nos parecían injustas como el proyecto del primer aeropuerto, la represión contra integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), y a los habitantes de San Salvador Atenco en 2006. Acontecimientos que pronto dejaron ver lo limitado de la libertad de expresión en la supuesta alternancia.  

Y conforme la crisis se fue agudizando, la población opositora pasó de la participación en marchas y mítines a la acción más directa. Cantidad de personas se solidarizaron con otras que empezaron a ser víctimas de las medidas aberrantes como el conflicto interior en el que metió al país la derecha de Calderón en 2007. Muchos empezaron a acompañar a familiares con hijos desaparecidos, otros apoyaron a grupos que padecían el despojo de sus territorios con motivo de megaproyectos de capital nacional y trasnacional. Cabe mencionar que el trabajo de las organizaciones en materia de derechos humanos fue fundamental, pero es un hecho que cantidad de personas nos involucramos desde distintos espacios como la universidad estudiando e investigando para poder comprender y explicarle a los jóvenes lo que había de fondo en cuestiones como la política de seguridad de muerte que impuso la derecha y continuó Peña Nieto.

La población opositora tuvo la fuerza para continuar reclamando por cantidad de agravios que vendrían con el gobierno autoritario de Peña, iniciaría una gran protesta por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa; por los crímenes de lesa humanidad en distintos puntos del país a manos de las fuerzas armadas; por la represión brutal contra periodistas que se atrevieron a denunciar a autoridades de distintos niveles; contra el grupo de gobernadores delincuentes que se robaron el dinero de sus estados, y por los feminicidios que tienen un patrón cultural que se produce y se reproduce en cada vez más localidades. La población que ha participado así desde hace más de 10 años, que sin duda ha tenido como referente la resistencia que tuvo López  Obrador, es la población que lo votó, es decir, una población movilizada y que ejerce su ciudadanía como no lo hacen los militantes del PRI ni del PAN.

Estas características tiene la población que ha apoyado a AMLO desde el desafuero del 2005, incluso antes. Y aunque no estamos de acuerdo en varias decisiones que se han tomado, en varias, lo votamos porque tenemos la certeza de que pronto modificará las políticas económicas neoliberales de despojo que hemos padecido casi todos, que cambiará la política de seguridad que tiene que ver con la muerte de más de 200 mil personas, y que de manera contraria, impulsará un gobierno con enfoque social que le urge a este país.

El triunfo de AMLO con más 30 millones de votos es resultado de la participación de dicha población opositora que no dejó de insistir desde hace muchos años, que ha ejercido su ciudadanía, que tiene un capital de conocimientos sobre los problemas nacionales, y tuvo un rol fundamental cuidando la elección del 1 de julio en la mayoría de las casillas en todo el país. El gobierno de AMLO con participación ciudadana se refiere a esto, que la población empoderada que lo ha apoyado, será también la que estará muy al pendiente sobre los trabajos para el cumplimiento del proyecto social que esperamos todos.

La oposición de los sectores que lo han descalificado desde hace años y que se sostiene en el sentimiento anti AMLO (basado en falta de educación política, prejuicios raciales y de clase social y, en la ignorancia rampante que se compra comparaciones con otros países de Latinoamérica como Venezuela), esta oposición sin duda estará ahí para apuntar la mínima falla. Sin embargo, consideramos que la mirada más aguda y de aportación también, está en esa población que ha estado movilizada desde hace años y que hicieron tanto para llegar a este momento.