Festival Imaginaria: el renacimiento de un proyecto

"Imaginaria 2016 pretende sembrar una idea para engrandecer el festival año tras año"

Ensenada, Baja California, 5 de septiembre de 2016.- En México el mes de septiembre no sólo está asociado a las fiestas patrias sino también a la fotografía. Es el mes en el cual, desde hace décadas, se realiza un festival llamado Fotoseptiembre, que en la pequeña ciudad de Ensenada se llevaba a cabo con el nombre de Imaginaria. Sin embargo hace diez años que dejó de realizarse, dejando a la ciudad sin esta importante forma de expresión artística y cultural, nos cuenta Elena Suárez Macías a nombre del Colectivo Endémico, quien este año se aventuró a organizarlo una vez más. En entrevista para Somos el Medio, Elena Suárez nos cuenta cómo renació este proyecto. 

Somos el Medio (SM): Elena nos podrías platicar ¿cómo, después de diez años, renació Imaginaria?

Elena Suárez (ES): Pocos proyectos tendrían el valor de decir que comenzaron de una ocurrencia, aunque la mayoría de ellos así fueron gestados: por una idea, y en el caso de Imaginaria, una idea algo inocente. Ensenada es una ciudad tranquila, si se desea ajetreo es fácil ir a Tijuana, e igual de sencillo trasladarse a San Diego, California. En ello radica la apatía por hacer cosas nuevas, de ahí la queja de muchos habitantes de que en Ensenada ¨no pasa nada¨. Yo soy de fuera, llegué a vivir acá hace dos años y me sorprende sobremanera esta actitud ya que considero que en la ciudad hay mucha tela de donde cortar para tener eventos de calidad, simplemente es cuestión de organizarse.

Partiendo de esa percepción ¨inocente¨ decido platicar con varias personas la idea de hacer un festival de fotografía, invitando a fotógrafos de la ciudad y foráneos y en verdad me impresionó la respuesta: ¡todos con actitud de echar el proyecto hacia adelante! Entre esas personas estuvo Enrique Botello, quien además de ser uno de los fotógrafos más reconocidos de la ciudad, había organizado los pasados eventos de Imaginaria. A Enrique le propongo que debemos de unir fuerzas, que debemos de aprovechar nuestra desventaja, pues somos pocos los que hacemos e impulsamos la imagen fotográfica. Lo anterior, al mismo tiempo, tiene la ventaja de que al ser un gremio reducido eventualmente todos nos conocemos o por lo menos nos hemos visto y conocemos nuestros trabajos, y eso, a la larga, podría formar una comunidad muy sólida de fotógrafos.

SM: Entonces, tu llegas a vivir a Ensenada y te encuentras con una especie de apatía, de desinterés por el impulso y promoción de la cultura, en específico de la fotografía, y empiezas a mostrar tu preocupación a los fotógrafos de la ciudad... 

ES: Sí, así mismo ... Es entre charlas, muchas a distancia que se consolida la propuesta. Se van sumando personas y comenzamos la organizción con, entre otros, Esther Gámez, del Centro Estatal de las Artes de Ensenada; Francisco Buelna, fotógrafo y profesor de la Universidad Autónoma de Baja California y Nathan Velasco, coordinador de Fotonatura México (Ensenada). Cabe mencionar que, a pesar del poco tiempo que teníamos para organizar el festival, se decidió hacerlo para no perder el ánimo que teníamos en el momento y, a su vez, dejar el festival como un precedente para el siguiente año, así como sostener una convocatoria a la comunidad de fotógrafos de la ciudad para que se unan a la gestiones de Imaginaria. 

SM: ¿Y cuáles han sido los obstáculos que han enfrentado para llevar a cabo este sueño? 

ES: El camino ha sido difícil, se tiene muy poco apoyo por parte de las instituciones y la mayor parte del festival ha sido financiada con nuestros recursos y los de los fotógrafos que hemos invitado al participar en el festival. Esperamos que en años siguientes se sumen las instituciones educativas y culturales y se pueda hacer un evento de mayor calidad, ya que por mucho entusiasmo que tengamos, todo tiene un costo y muchas cosas se ven comprometidas debido a la escasez de recursos. 

SM: Ya veo, como en muchos proyectos el gran problema es la falta de apoyo y financiamiento, y sin embargo ustedes se aferraron a la idea y sortearon el obstáculo ¿cuál fue el impulso para logarlo?

ES: Me parece que la fotografía es un tren moderno que va a gran velocidad, muchos se han subido a él, victoriosos, y ya llevan mucha trayectoria; otros, con trabajo, ahí van: ascendiendo y descendiendo; y otros más, como en el caso de Ensenada, van corriendo detrás de él, atrasados,  pero sin parar. Tenemos una Facultad de Artes que está gestando artistas y un creciente interés por la fotografía en el puerto. Todo es cuestión de conseguirnos las herramientas adecuadas para ir más rápido, pues hay que subirnos a ese tren de competencia, aunque lleguemos agotados y lastimados. Estoy segura que con el ímpetu que se trae, la fotografía se puede poner a la par de otros lados; es como siempre refiero: “Cuestión de organizarnos”.

SM: Y en el marco del festival ¿cuántas actividades y de qué tipo tienen ya programadas?

ES: Imaginaria contará con alrededor de 20 actividades, entre las que se destacan exposiciones, talleres y conferencias. Tendremos por ejemplo la presencia de los fotógrafos Alfredo de Stefano y Liza Ambrossio, quienes darán conferencias sin ningún costo, así como sus respectivos talleres (de cuatro días) a una baja cuota de recuperación, con el fin de poder financiarlos. Tendremos una exposición de Francisco Mata Rosas, Life such a paradox; la exposición de Isabel Sanginés, Cherán: El pueblo que salvó los bosques, de quien encantados, esperamos su plática al término de la exposición, para contagiar a los fotógrafos participantes e invitados a desarrollar temas de índole social, que mucha falta hace en Baja California. Habrá debates sobre fotoperiodismo, fotografía de naturaleza e imagen, entre otras actividades.

SM: Pues muchas felicidades por esta inicativa que está caminando. Para cerrar ¿te gustaría decir algo más a nuestros lectores?

ES: Sí, quiero mencionar un proyecto que me resulta de particular interés: la convocatoria a los fotógrafos emergentes de Baja California para que manden sus portafolios, y así la comunidad se entere del trabajo que están haciendo. Los trabajos recibidos serán mostrados en un bar llamado ¨La política alegre¨, que se encuentra en la zona de tolerancia de la ciudad, con el fin de usar recintos que no son meramente culturales o académicos e inundar toda la ciudad de fotografía y no sólo a aquellos, pocos lugares que se dedican a exponer arte.