Guatemala está de luto

Al menos 40 niñas murieron por quemaduras y otras 11 se encuentran graves

CDMX 10/03/17. La noche del 7 de marzo de 2017 un grupo de niñas de la “Casa Hogar Virgen de la Asunción”,  en la Ciudad de Guatemala, protestaba contra las malas condiciones de alimentación, abusos sexuales y físicos cometidos dentro del centro estatal donde un conjunto de menores intentó escapar, lo cual derivó que directivos del lugar junto con el Presidente de Guatemala Jymmy Morales solicitaran la intervención de la Policía Nacional Civil  para lograr el control de las internas.

Una vez controlada la situación, las menores fueron detenidas, reingresadas y llevadas a los diversos dormitorios, donde bajo llave continuaron las protestas; fue en uno de los cuartos, donde presuntamente se inició el incendio por uno de los colchones de las internas durante la madrugada del 8 de marzo, lo que ocasionaría la muerte de cerca de 37 niñas y otras 11 con quemaduras graves.

“Nos fugamos porque nos maltratan, nos pegan, nos echan agua si no nos levantamos temprano, no nos dan comida”, “Nos violan, a nosotras nos amarran todas las noches… y los policías hoy me tocaron el trasero y después me pegaron”, “Nosotras hoy tuvimos un mal comportamiento pero también es porque ya estamos cansadas, ya estamos cansadas de lo que hemos vivido”, señalaron las niñas detenidas tras el motín.

“Agotamos el diálogo con las niñas. No podíamos aceptar un informe que dice que ese lugar es un gallinero en donde se tortura a los niños. Considero que la causa del amotinamiento, porque no les gusta la comida, no era válida. No hubo negligencia. No voy a presentar mi renuncia como Secretario de Bienestar Social. El Presidente no vino a participar en la conferencia porque está atendiendo asuntos urgentes de la nación. Se termina esta conferencia de prensa.”, anunció el Secretario de Bienestar Social Carlos Rodas.

Posteriormente, J. Morales señaló que "Un crimen de Estado no es algo que se tenga que manejar. Habrá que esperar a las investigaciones", esto durante una visita a las niñas heridas hospitalizadas y a raíz de la ola de protestas de guatemaltecos.

“Exigimos que el Estado de Guatemala responda por este doloroso hecho del que tiene plena responsabilidad por su silencio, negligencia y omisión ante las denuncias que ya estaban en marcha en el sistema de justicia; que se investiguen las denuncias previas de maltrato, violación y tráfico de niñas y que se juzgue a quienes tienen responsabilidades directas en lo acaecido, tanto en la masacre como en los vejámenes que venían ocurriendo. Además exigimos que se resguarde a las sobrevivientes, y se aminore su dolor dándoles la atención que ameritan y que el estado se haga responsable de la reparación a las familias de las niñas”, denunciaron diferentes organismos internacionales entre los que se encuentra México.

El albergue contaba con cerca de mil niñas, niños y adolescentes a pesar de que su capacidad era de 400, donde se mantenía cerca de 17 perfiles diferentes entre los que se encuentran víctimas de trata, violencia intrafamiliar, violación, en condición de calle, entre otros, sin tener un control de la población y de los perfiles.