Liberan a veinte de los detenidos del Chanti Ollin sin cargos

Reflejo de la fachada del Chanti Ollin en una de las patrullas que lo vigilan después del desalojo, martes 22 de Noviembre 2016. Foto: Ernesto Alvarez
Migración mantiene retenidos a cinco extranjeros que visitaban la casa


Pasadas las dos de la tarde, veinte de las 25 personas detenidas mientras participaban de  una asamblea en el centro social Chanti Ollin, fueron liberadas, tras pasar más de doce horas en el Ministerio Público 50, sobre Río de la Loza, en la Colonia Doctores.

Las cinco restantes fueron entregadas por la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal al Instituto Nacional de Migración, que desde el mediodía los martes los mantiene recluidos en el centro Iztapalapa 8, conocido como "LAs Agujas" para “checar su situación migratoria”, ya que ninguno de ellos es mexicano. Ni estos ni los veinte mexicanos fueron acusados de ningún delito.

A eso de las 2:30 de la madrugada de este martes, un operativo policial numerosísimo irrumpió en la asamblea de los lunes del Chanti, entrando por las ventanas del frente del primer piso, que da hacia la calle Melchor Ocampo. La policía no sólo irrumpió en el centro social, sino que intentó desalojar a las personas del edificio lindero, que tiene su entrada por Río Elba.

“Me golpearon en la puerta de mi casa. Eran policías. ¡Sálgase!, me decían. ¿Por qué?, les pregunté. Tiene que desalojar el edificio, agarre sus cosas y salga, me contestaron. Pero soy una vieja de 96 años y no tengo dinero para pagar el hotel.” A pesar de sus 96, dice Doña Juana, no lloró ni nada ante la prepotencia del uniformado que le tocó la puerta. El resto de los vecinos también se espantó, dice la señora mayor. Volvió a su cuarto y se vistió, pero finalmente no salió de su casa. Sólo a uno de los vecinos lograron sacarlo, y cuando volvió a entrar le faltaba la comida que tenía en su casa y su teléfono celular.

“Pensé luego en mis pajaritos y dije mejor los echo a todos en una jaula y me voy con mis canarios”, explicó Doña Juana. La policía rompió la cerradura del portón de entrada a su edificio, que es medio gemelo del Chanti, pero independiente. También abrieron los cuartos de servicio de la azotea.

¿Cómo es la convivencia con la gente del Chanti Ollin? Responde Doña Juana, de 96 años, sin miedo ni nada: “Nos saludábamos con muchos de ellos, no eran malos. Vivían como dios les dio a entender. El viernes habían armado un puestito y compré un dulce de nuez, que habían traído de Milpa Alta. Me encanta el dulce y más porque traía nueces. Según supe el edificio era de un español, que se fue a España y allá se murió y que había un licenciado que se quería apropiar del edificio”

Sin título

Para Sandra, que participa del espacio, la embestida tiene más que ver con el Proyecto del Corredor Cultural Chapultepec, y a la presión que le meten las dos torres que se yerguen condenando a la sombra a todo lo que les queda debajo, que les empezaron a levantar hace cinco años, sobre Río Elba y la Avenida Reforma.

“Desde hace seis meses, el gobierno de (Miguel ángel) Mancera – de la Ciudad de México – viene anunciando su intención de regularización y desalojo en lugares de la delegación Cuauhtémoc. Tiene que ver con el proceso de gentrificación de la ciudad, y más específicamente de esta zona central. Esas dos torres sobre Reforma necesitan lugares para estacionamientos y esta esquina tendría esa misión, según los mapas que han conseguido vecinos organizados en contra del Corredor Chapultepec”, explicó Sandra.

A pesar de que en diciembre de 2015, el gobierno de la Ciudad de México realizó una consulta entre los vecinos, que rechazaron ampliamente el proyecto de reforma de su zona, las reformas han seguido avanzando.

“En ese contexto entendemos este proceso de desalojo; y también como parte de la criminalización de este espacio: en artículos publicados este año en medios como Milenio y Excelsior nos han llamado ecoterroristas. Hemos respondido debidamente a cada uno de ellos, remarcando que este es un espacio que constantemente se ha dedicado a la actividad cultural”, agrega.

Este jueves 24 estaba previsto que el Chanti Ollin fuera la sede del Autogestival, del que el año pasado participaron más de 200 experiencias y proyectos de economía solidaria, eco-tecnias y autogestión. “La asamblea de anoche también estaba organizando esta actividad, que va del jueves al domingo, y de la que el Chanti es sede. Para entrar no forzaron la puerta, colocaron escaleras al frente y entraron directo al primer piso, al lugar de reunión. Entraron directo a la asamblea.”

Ahora, con los compañeros en la calle, los integrantes del Chanti Ollin y otras personas y espacios que se solidarizaron con los desalojados, llaman a una barricada cultural en su defensa.

“Lo que sigue es tramitar un amparo en contra de la demolición del lugar. Queremos recuperar nuestras cosas que están adentro, y apelar a que no se demuela el edificio. El Chanti tiene murales de un artista reconocido, como es Daniel Manrique y también una cantidad invaluable de herencia cultural de experiencias que han pasado por este lugar; por eso estamos llamando a la barricada cultural en defensa del Chanti Ollin”