Lo novedoso en la entrevista de AMLO en Milenio TV

Imagen Milenio TV

CDMX, 22 de marzo de 2018.- Ayer por la noche Milenio Televisión elevó su rating con la transmisión de una entrevista que su director y otros de sus comunicadores le hicieron a Andrés Manuel López Obrador, candidato a la presidencia por la coalición Juntos Haremos Historia. En el ejercicio estuvieron presentes Juan Pablo Becerra Acosta (el que menos intervino), Azucena Uresti (quien planteó los temas álgidos como despenalización del aborto y de la marihuana), Héctor Aguilar Camín (políticamente correcto como siempre), Carlos Puig (frontal como es su costumbre), Carlos Marín (histriónico, irreverente y lacónico), y Jesús Silva-Herzog (quien realmente hizo preguntas).

Los dos primeros temas que se pusieron en la mesa fueron Reforma Energética e inseguridad, en los que AMLO fue bastante claro. Respecto al tema energético, apuntó que dichas reformas obedecen a mandatos exteriores que no atendieron a las necesidades y los problemas del país, y que precipitaron las crisis de Pemex y CFE. “Hay analistas en EU que me dijeron que no dé marcha atrás con esta Reforma, pero yo les digo que vayan a Villahermosa y Campeche… antes de la Reforma en México se producían 2 800 mil barriles, diarios, y hoy estamos produciendo 1 800 mil barriles, lo que se producía hace 40 años”.

En materia de seguridad expresó de manera tajante que cambiará la política de seguridad, que hoy continúa la misma estrategia que inició con Calderón y que no ha dado resultados, y se comprometió a reducir la violencia entre un 30 y 50% como lo hizo cuando fue jefe de gobierno de la Ciudad de México. “Como aquel entonces, a las 6 de la mañana le pediré el parte a los jefes de la policía y al ejército”.

Marín le espetó a AMLO que nada le gustaba, y Puig le preguntó ¿si estaba de acuerdo con el Sistema Nacional Anticorrupción que aprobó el Congreso? , a lo que el tabasqueño le respondió que no, que él es de la idea de que el combate a la corrupción pase al poder judicial, y que la terna de los fiscales sea propuesta por el ejecutivo, y la elección recaiga en el Congreso. En esta discusión salió un tema al que hoy se le están haciendo lecturas a conveniencia: en el punto sobre la elección de los fiscales, AMLO expresó que le tiene desconfianza a eso que llaman sociedad civil o iniciativas independientes, que desconfía porque ha habido una simulación con éstas, “del mismo modo que pasa con las candidaturas independientes que lo son de la sociedad, pero no de la mafia del poder”. Puso el ejemplo del INAI, que fue omiso en el tema de Odebrecht con Emilio Lozoya, “a pesar de que le cuesta mil millones de pesos a la nación, porque sus consejeros tienen un salario de 200 mil pesos al mes”.  

En respuesta, Marín en su posición provocadora e irreverente como hacía en aquel programa de Televisa Tercer Grado, le respondió a AMLO que estaba de acuerdo con esos salarios de los funcionarios, “porque quizá eso aminora la posibilidad de que se corrompan” –Marín el más histriónico y desubicado de los participantes.

En el tema de la Reforma Educativa, AMLO expresó que también la modificaría, que esa es una Reforma laboral que dejó fuera a los maestros y a los padres, por lo que se desechará. Abordó el tema de la educación superior con bastantes argumentos como suele analizar este tema, pero ahora hizo referencia al principio de sorteo en el ingreso de las universidades, e hizo referencia al fundador de la UACM, Muñoz Rocha. Se mantuvo en la postura que viene sosteniendo –AMLO– cuando le preguntan sobre legislación en materia de aborto, matrimonios igualitarios, y despenalización de la marihuana, es decir, respondió que la legislación que ya existe en el caso de los dos primeros temas se mantendrá, y que propondrá la consulta ciudadana para cualquier adición o modificación en la materia.

Los que hemos escuchado a Andrés Manuel desde años en diversos foros, no encontramos mucha diferencia entre lo que expresó ayer en Milenio Televisión, y lo que ha dicho en cantidad de espacios. Como en esas otras ocasiones, explicó por qué en su opinión no funcionan las cosas, puso ejemplos, manejó cifras, y se volvió a dar licencia para revisar la historia y para el humor. En lo que parece hubo algo distinto fue en la postura de sus interlocutores, aunque por momentos parecían sacar de contexto las respuestas y no entender como lo que señaló sobre la sociedad civil –que en este momento reproducen hasta el cansancio sus detractores–, se turnaron para hacer las preguntas, le dieron más o menos espacio para responderlas, por lo que el ejercicio se aproximó al formato de una entrevista.

Y eso fue lo que hoy con bombo y platillo más de un medio le reconoció a Milenio TV, haber dado la primicia de un espacio de discusión de mayor altura respecto a las encerronas de descalificación artera con los candidatos a los que están acostumbradas las audiencias de México. La otra cuestión novedosa ha sido la selección de frases que expresó AMLO, que insistimos, muchas de ellas las decía en el 2006 y 2012, sólo que hasta ahora parece haber una mejor escucha.