Por fin el último debate presidencial

¿Cuál fue el criterio de los moderadores para formular las preguntas del debate que fueron distintas para cada candidato?

La comisión de debates del Instituto Nacional Electoral (INE) que ha organizado los mismos con los representantes de los partidos políticos, si bien buscó darle un giro, una manera distinta de interacción entre los contendientes presidenciales y, ahora, "integrando la participación del público", deja aún dudas de las características de su formato, reglas y procedimientos de organización de la discusión. Para este tercer debate en particular, organizado a modo de mesa redonda, pudimos observar las preguntas de los moderadores, quienes a nuestro modo de ver tuvieron mayor participación y visibilidad. Esto último motivado en parte por el propio comportamiento de los presidenciables. Un Carlos Puig que trata de contener en el último bloque "Salud, Desarrollo Sustentable y Cambio climático" a un Ricardo Anaya, que interrumpe abruptamente la intervención correspondiente de Andrés Manuel López Obrador, violando las reglas de respetar el turno de habla del orador. Un Leonardo Curzio que se presta al show político para hacer mancuerna con el candidato independiente, Jaime Rodríguez, alias "El Bronco", ironizando -"amputadores nacionales"- sobre el consumo de drogas como un problema de salud pública. Una Gabriela Warketin que le llama la atención a Anaya de que no puede sacar el celular antes de que de inicio el subtema de Educación.

Pero más allá del comportamiento de cada moderador y candidato, nos surgen las preguntas sobre ¿cuáles fueron los criterios para seleccionar las conversaciones y preguntas de los usuarios de twitter y facebook con base en la convocatoria que emitió el Instituto Nacional Electoral? Esto implica un análisis cualitativo de las conversaciones de los ciudadanos internautas para definir criterios de selección de las dudas, preocupaciones, opiniones de estos. Es deseable que el INE lo informe con base en el apoyo técnico y científico del Instituto de Estudios Superiores de Occidente y la Universidad Veracruzana. ¿Cuál fue el criterio de los moderadores para formular las preguntas del debate que fueron distintas para cada candidato? Es importante conocerlo dado que si el INE recibió 11,388 preguntas ciudadanas a través de las redes (El Universal, 12/06/18). Preguntas de parte de los moderadores que se redujeron a 15 preguntas, de las cuales se seleccionó una diferente para cada candidato. Por tanto, cómo se llegó a ese número de preguntas. ¿Es realmente representativo reducir a 15 preguntas las opiniones y preguntas de los ciudadanos, 10,626 en Twitter y 762 en Facebook? Esto también es importante que la autoridad electoral deje claro, la metodología con la que se procedió para generar este mecanismo de participación ciudadana. En otras palabras, quién preguntó qué y por qué preguntó lo que preguntó a quién.

Es evidente que cada periodista moderador también tiene una postura particular sobre cada candidato. Es un líder de opinión del medio de comunicación que representa y de los intereses que representa ese medio. Está determinado en buena medida por la línea editorial de su propio medio, por la filiación política e ideológica a la que se adscribe el propio medio en el campo social. Así que en la elección y formulación de las preguntas a partir de los "comentarios" y "preguntas" de los usuarios de Twitter y Facebook se pone en juego el punto de vista del periodista y la institución mediática a la que sirve.

Por qué no pensar en las próximos debates presidenciales en la participación de periodistas independientes como moderadores para contener los intereses que se ponen de por medio. Gabriela Warketin con todo y que tuvo un desempeño aceptable en este tercer debate presidencial, representa los intereses de la empresa de comunicación Televisa. Por qué no pudo ser en su lugar, o participando igual como moderadora, Carmen Aristegui. Si bien la organización, distribución geográfica (Centro, Norte, Sur) y formato de esta serie de debates presidenciales, de cara a las elecciones del 1o de julio, resultaron innovadores respecto a anteriores elecciones, todavía es necesario trabajar en las maneras de cómo integrar la participación ciudadana. A diferencia del segundo debate presidencial en la ciudad de Tijuana, en donde miembros del auditorio plantearon en tiempo real preguntas directas a los candidatos, para este tercer debate presidencial, en la ciudad de Mérida, las preguntas del ciberauditorio estarían hipermediatizadas por un grupo de informadores. Los intereses y posturas de los ciudadanos por medio de expresar sus preguntas y comentarios en redes pueden pasar a un segundo plano por los filtros mediáticos de los periodistas moderadores. Habrá que revisar no sólo el formato mismo del debate, no sólo el análisis discursivo de las posturas de los presidenciables, sino el modo cómo puede el debate presidencial interactuar, hacer participar a los ciudadanos como un mecanismo de democratización de la política mexicana.