Una apuesta por la recuperación del tejido social en Colombia

Cuerpos gramáticales
Medellín se organiza a través del arte y del agro para exigir justicia social.
LATINOAMÉRICA. Circulando información tejiendo redes.

Medellín, Colombia,19 de febrero.- AgroArte es una propuesta comunitaria que nace con la intención de retomar los saberes campesinos que han habitado en la Comuna 13 de Medellín, aportando elementos que permitan recuperar la memoria colectiva de la comunidad.

Lo anterior se logra por medio de acciones que buscan proteger la tierra e incentivar el contacto con las plantas, reconociendo la interdependencia existente entre la tierra y la humanidad, generando procesos que le apuestan a la recuperación del tejido social a través de creaciones artísticas que retoman la siembra como propuesta para transformar espacios urbanos al crear lazos de solidaridad y afecto entre las diversas personas que habitan cada territorio; posibilitando así narrar las historias vividas, recuperar conocimientos ancestrales y construir una memoria colectiva que dote de identidad cada espacio.

Desde esta propuesta nace Plantas de Memoria, un proceso que busca desnaturalizar las muertes que se han naturalizado por los excesos de violencias vividos en el territorio. En esta medida, se generan espacios que posibiliten la reconstrucción de la historia desde voces que se resisten a olvidar, generado a su vez  rechazo hacia cualquier dimensión del conflicto armado, a través de acciones que resignifican la vida y se niegan a olvidar los crímenes de lesa humanidad.

Para hacer posible lo anterior, Plantas de Memoria desarrolla desde el 2013 una serie de actividades y acciones que  brindan espacios que posibilitan  “encontrar momentos de silencios, de preguntas donde las personas puedan generar vínculos desde los cuales entender que otros y otras han pasado por situaciones similares de dolor, que en otras personas los recuerdos siguen latentes”.Así lo expreso Aka quien se denomina AgroArtista de este proyecto. Así mismo  se desarrollan acciones  en diferentes lugares de la Comuna 13 de Medellín enfocadas en la  resignificación del territorio  mediante la siembra,  con el fin de incentivar el contacto y  el trabajo conjunto entre vecinos y vecinas, debido a que “las plantas hablan del territorio, de la cultura,  de las costumbres y del valor que tiene la vida”: agrego Aka.

Desde Plantas de Memoria se realizan eventos y performances con una intencionalidad de denuncia y reclamo al Estado Colombiano por los crímenes y abusos de la fuerza pública en el territorio, un claro ejemplo de esto es Cuerpos Gramaticales, una acción performática colectiva realizada por primera vez el 16 de octubre de 2014 y posteriormente el 16 de octubre del 2015, que tiene como fin conmemorar los muertos y desaparecidos que han dejado consigo las violencias, reflexionar en torno a los 12 años de la operación Orión y hacer catarsis colectiva.

A través de este evento pretenden incitar a una reflexión a nivel de ciudad, donde se pueda observar tanto el pasado como el presente de la guerra, de allí la necesidad de mirar más allá de las cifras, para lograr reconocer cómo esta realidad ha configurado culturas, referentes, fronteras, lenguajes, silencios y olvidos. Logrando así, una denuncia pública no sólo al Estado por su ausencia sino a toda persona que no se ha sentido parte de esta guerra, pues en AgroArte consideran que todos somos esos cuerpos que trascienden, que sueñan, que llevan consigo verdades que muchos no quieren escuchar, porque somos resistencia, fortaleza, somos semilla y tierra.

En esta medida, la siembra no simboliza un acto de sembrar por sembrar, sino que se ha convertido en una terapia para hacer catarsis y  liberar así recuerdos y vivencias dolorosas que han marcado la vida. A su vez se ha convertido en una estrategia educativa que permite analizar y reflexionar en torno a las condiciones en las que se encuentra el campesinado y la situación rural actual en el país, generar conciencia individual, colectiva frente a la relación con nuestros territorios y la manera como nos apropiamos de ellos, e incentivar en los participantes una actitud crítica frente a la autonomía y soberanía alimentaria; lo cual implica a su vez una apuesta por generar espacios para el análisis, la reflexión y la acción frente a las lógicas que promulga del modelo alimentario hegemónico y todo lo que ello implica.

Se trata también de una estrategia de resistencia, de reivindicación al derecho a la ciudad, que busca la resignificacion, apropiación y defensa de lugares vedados, abandonados, considerados por muchos como basureros, para convertirlos en huertas agroecológicas y comunitarias que posibilitan el encuentro con el otro, transformándose de esta manera en espacios de sociabilidad, de convivencia, a través de los cuales los miembros del grupo comparten sus historias y fortalecen sus vínculos grupales.

Igualmente, la siembra también ha permitido repensarse los espacios verdes de la ciudad, para verlos como posibles lugares de siembra, donde niños, niñas, jóvenes y adultos puedan recuperar y defender su relación con la naturaleza, con la tierra y con el territorio habitado.

Afirmar que AgroArte es memoria nos lleva a mirar sus raíces: la agricultura como uno de los oficios más antiguos y fundamentales para la supervivencia de la humanidad, no sólo porque da cuenta de la alimentación, sino también porque los seres humanos a través de su relación con la tierra crean una consciencia sobre su entorno, los ciclos de la vida, la energía y el tiempo; el arte como una actividad que  históricamente ha estado ligada a la necesidad de expresar las construcciones e interpretaciones que se han hecho de la realidad, respondiendo al deseo de dejar un legado, de manifestar la memoria.

A su vez se posibilita la relación y la comunicación entre quienes participan en ello, generando así lazos de confianza, empatía y solidaridad, que permiten caminar hacia la construcción de una comunidad comprometida, que además de participar en las labores agrícolas, se interesa, reflexiona, analiza e indaga sobre temas sociales, culturales, políticos y económicos, y sobre la apropiación del territorio, el papel que ha cumplido el Estado en éste y el rol que cada uno tiene dentro del panorama social.

Así mismo, el arte toma protagonismo como vehículo de expresión que da cuenta de las lecturas que se hacen de la realidad, manifestando tanto las memorias individuales como las memorias colectivas, ya que se busca transmitir un mensaje que de forma implícita o explícita de cuenta de las reflexiones realizadas, del desacuerdo, del amor, la fuerza, la resistencia y la esperanza. Arte que en es manifestado por medio de plantas y muralismos que representan la emancipación del miedo, el valor de la vida y el deseo de dejar una huella en el territorio que permita la apropiación y reflexión de éste.

Por último el “Agro” permite  conocer y socializar con otras personas, enseña, sitúa en el territorio y representa  saberes ancestrales de la agricultura; y el “Arte” permite expresar lo que se sabe y se siente, posibilita ser escuchado/a y ser percibido/a, ayuda a manifestarse y a exteriorizarse, a  compartir sus propias opiniones y al mismo tiempo a retroalimentarlas.

https://www.facebook.com/AKAund/?fref=ts