¡Hueles a sangre matria mía! Exigen justicia por feminicidios

Texto: Manuel Amador

Ciudad de México, a 27 de febrero de 2018

Justo el día en que se conmemora el día de la bandera en nuestro país, Norma Esther Andrade, y Viviana Muciño, madre y hermana de Lilia Alejandra García Andrade y Nadia Alejandra Muciño Márquez, víctimas de feminicidio en Ciudad Juárez, Estado de México, así como activistas por los derechos de la mujer, como la Red Denuncia Feminicidios Estado de México, realizaron el performance político “Hueles a sangre matria mía” en el Hemiciclo a Juárez, del Centro de la Ciudad de México, en la exigencia de justicia y por la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en la nula impartición de justicia del Estado mexicano referente a los feminicidios de Lilia Alejandra y Nadia Muciño, a 17 y 14 años de su asesinato en Ciudad Juárez, Chihuahua y Nicolás Romero, Estado de México; respectivamente.

En el performance se encarnó la historia de vida de Nadia y Lilia. Las chicas vestían de rojo como símbolo de la sangre de muchas mujeres mexicanas asesinadas por ser mujeres que cuyas historias pasaron al archivo de la impunidad y la indolencia.

Vestidas de papel rojo, cada una de las mujeres participantes encarnaron a Lilia Alejandra y a Nadia. De manera alternativa al escenario fueron dando voz en diferentes momentos de su historia, crónicas de vida hasta llegar al día en que fueron víctimas de feminicidio; además que llevaban objetos similares a las que ellas usaron (extraer de la memoria para recordar) y que quedaron ahí en el tiempo suspendidos (juguetes, mochilas de escuela, libros, maquillaje, overoles de trabajo, tortilleros, etcétera; para después girar sobre sus ejes desojando pétalos de flores y dejando sobre el piso una especie de ofrenda a la dignidad y la esperanza.

Vestidas de rojo avanzaron cada una como cuerpos en fragmentos vida. Muchos cuerpos que se unían para formar y contar la vida de dos cuerpos que ya no están físicamente pero que en el evento prevalecieron como homenaje y memoria. De rojo como el rojo de la bandera, y al fondo con la bandera mexicana aparecieron quienes han luchado y puesto el cuerpo por muchos años, la madre Lilia Alejandra García Andrade, la maestra Norma Andrade y Viviana Muciño hermana de Nadia Muciño; aparecieron desde el fondo y avanzaron al centro del escenario dando mensajes a sus hijas y exigiendo justicia ante un Estado omiso.

Cuando llegaron al frente las familiares de las víctimas se les acercaron las mujeres vestidas de rojo para formar una solo cuerpo y abrazarlas como símbolo de la comunidad y sororidad que se tiene que recuperar.

La bandera es del pueblo que reclama ante tanta sangre, como un pendiente del país que como lo dijo la activista Norma Andrade: “México un país que huele a sangre de mujeres asesinadas por ser mujeres y que han quedado en la impunidad”.

En el performance participaron la Red Denuncia Feminicidios Estado de México, los colectivos Invisibles somos visibles, así como Las huidas del silencio, además de las activistas Norma Andrade y Viviana Muciño, y familiares y amigos de victimas de violencia y de violencia feminicida.

También fueron acompañadas durante la acción por Irinea Buendía, madre de Mariana Lima Buendía, victima de feminicidio en Chimalhuacán, Estado de México en 2010; Marisol Rizo, hija de María Dolores Rizo Juárez, desaparecida en Acolman, Estado de México en 2012; Lidia Florencio, madre de Diana Velázquez Florencio, víctima de feminicidio en 2017 en Chimalhuacán; Elideth Yesenia Zamudio, madre de María de Jesús Jaime Zamudio, víctima de feminicidio en 2017 en Ticomán, Estado de México; Diana Laura Ceballos, prima de Ruth Abigail Zamora Ceballos, víctima de feminicidio en 2014 en Melchor Ocampo, Estado de México; Araceli Osorio, madre de Lesvy Berlín Osorio, víctima de feminicidio en Ciudad Universitaria en la UNAM en 2017 en la Ciudad de México, y alumnos representantes de la comunidad del CCH Vallejo, también de la UNAM, denunciantes y parte de la fuerza de apoyo a su compañera, una joven menor de edad víctima de violación dentro del plantel en la Cafetería Cibarium, por un empleado y un compañero de ella.