“El Potrero”: Segundo hallazgo de la III BNB

Denuncias anónimas coadyuvan a dar con puntos positivos de rastreo

Navolato, Sinaloa 30 Enero 2017.- Luego de haber realizado su primer hallazgo en la sindicatura de “El Quelite”; Mazatlán, la Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas continuó sumando esfuerzos con los colectivos locales para rastrear puntos referenciados por los habitantes.

El Potrero de Sataya” es un ejido perteneciente a municipio de Navolato; hectáreas agrícolas dedicadas a la producción de maíz, fueron los escenarios adoptados por el crimen organizado alrededor de 2012 para vivir, además de coordinar sus operaciones; resguardar armamento o desaparecer personas, por ejemplo.

Hoy en día, “El Potrero” continúa siendo uno de los ejidos de Navolato productores de maíz, con la diferencia de que las actividades de “los malos” han disminuido considerablemente. A decir de los habitantes, dichas actividades han sido casi erradicadas, sin embargo el “halconeo” con sujetos a bordo de motocicletas se hicieron presentes durante las labores de rastreo en esta demarcación.

Desde la llegada de la Brigada Nacional de Búsqueda a este punto, los buscadores de mayor experiencia advirtieron que no sería tarea fácil su misión, pues el suelo de aquel ejido es un terreno arenoso similar al de la playa; suave y poroso, pero con alta concentración de salitre, lo que disminuiría el aroma para los rastreos, siendo éste uno de los indicios principales para la detección de restos humanos.

Visualmente el terreno se divide en dos tipos de ecosistema: por un lado, las hectáreas verdes abundantes de milpas en crecimiento; y por el otro, terrenos áridos con escasa vegetación como si de un desierto se tratara. La manifestación de la vida y la muerte representada por la naturaleza en conjunto con las acciones del hombre.

Cabello entre cano, manos fuertes, semblante longevo y mirada serena; son algunos de los elementos que describen a “L.N.”, un agricultor que atestiguó distintas actividades de “la maña” hace al menos 4 años y quien colaboró de manera anónima para dar con el “punto positivo”; Como se le denomina a localizaciones confirmadas con indicios de restos humanos proporcionados por anónimos.

“Nosotros no estamos culpando a nadie, nomás los estamos ayudando a localizar los restos…”

Alrededor de medio día, a escasos 5 metros de la milpa y a un costado de la carretera de terracería; el primer hallazgo en El Potrero, confirmó el punto positivo. Cincuenta centímetros de bajo de la superficie, un cráneo con dos impactos de bala fue la referencia principal de lo que más tarde serían las osamentas de un cuerpo casi completo.

El padre Aurelio es el encomendado a la parte espiritual de la Brigada, cada que se encuentra un hallazgo positivo encabeza la oración para darle descanso a los restos que se encuentran.

“…Concédenos la fuerza, concédenos señor el amor, que aquellos que interactúen con nosotros, puedan mirar tu presencia a través de nuestros actos. Padre nuestro…”

Una comisión conformada por integrantes de familiares en búsqueda y ong´s adheridas a la Brigada Nacional, fueron los encargados de inspeccionar el proceso realizado por los peritos Federales y Ministeriales para las investigaciones correspondientes hasta concluir la jornada de este día.

Al día siguiente, las labores de búsqueda realizadas se volvieron a concentrar en El Potrero; otro indicio cercano al punto positivo hallado el día anterior se  tenía que descartar, a decir de otra denuncia anónima, afirmaban que se encontraba un cuerpo más en el subsuelo bajo la siembra.

Las excavaciones en este otro punto iniciaron el 30 de enero, sin embargo el trabajo realizado por la brigada a pala y pico, no había rendido frutos. La coordinación realizada entre la Brigada Nacional y las autoridades del estado, permitieron llevar a ese punto una retroexcavadora para acelerar el proceso de búsqueda.

Desde temprana hora la maquinaria comenzó a trabajar; mientras que la retroexcavadora realizaba la tarea “pesada”, los brigadistas inspeccionaban minuciosamente la tierra removida para descartar cada metro de dicha milpa.

Pese a que fue de gran ayuda esta maquinaria, el trabajo se llevó toda la jornada de trabajo de este día. Alrededor de las 16.00 horas y luego de cavar al menos un área de 20 metros cuadrados, el único indicio que se encontró fue una playera deportiva color verde, ningún resto óseo se halló.

Pese a que se descartó el segundo indicio, y luego de dos días de trabajo en El Potrero, con el espíritu intacto y una fosa hallada en trámites de reconocimiento, los brigadistas se enlistaron para buscar en la sindicatura de San Pedro, al siguiente día…