17 Primaveras Verdes: Luchando por los derechos de los usuarixs

El Movimiento Cannábico Mexicano reúne más de 10 mil personas en favor de la marihuana

 

CDMX, 6 de Mayo 2017.-  En el año 2000, un puñado de usuarios de cannabis se daba cita por primera vez en el Parque México para manifestarse en el día mundial por la liberación del cannabis; algo temerosos pero bien aventurados, el grupo de activistas iniciaba la lucha por la defensa de sus derechos, una lucha que no dimensionaba su alcance; pero que 17 años más tarde, se extendería no solo por la Ciudad de México, si no a distintos estados del país, a la par de otras naciones hoy vanguardistas con respecto al tema.

El cannabis ha ido ganando terreno en la agenda pública de nuestro país; desde el caso de Grace en Monterrey con el ámbito medicinal, los debates a nivel nacional convocados por el ejecutivo, la primera Expo Weed en México y hasta el cabildeo entre activistas y senadores para una legislación integral, han sido distintos episodios de la historia cannábica que han ido empujando hacia un mejor futuro para los usuarios y ciudadanos que requieren de la planta para su uso libre. El pasado 28 de abril, la cámara de diputados voto a favor y de manera unánime la reforma presentada en un inicio por el presidente enfocada al ámbito medicinal. Sin embargo, únicamente permite su importación, lo que imposibilita económicamente a la mayoría de los pacientes que lo necesitan.

 Ante este contexto, la edición número 17 de esta marcha superó las expectativas de los organizadores y habituales asistentes. Desde temprana hora, decenas de personas que más tarde se convertirían en cientos, se fueron reuniendo en la Alameda Central; entre “sábanas”, filtros, pipas, bocadillos y marihuana, la música comenzó a amenizar el ambiente previo a la salida del contingente. La estela de humo comenzaba a espesarse, las 4:20 se acercaban y los fanáticos de la humareda recreativa comenzaban a prenderse, después de varios “jalones”  la marcha por fin comenzó.

Un número representativo de personas con familiares que tienen distintos padecimientos encabezaron la marcha, ¿el motivo? exigir su derecho al autocultivo para tener a su alcance la medicina para sus hijos. El grupo de pacientes era precedido por los miles de usuarios/ciudadanos que inundaron avenida Reforma de una espesa nube de humo que causaba reacciones entre propios y extraños. “Epilepsia, maldita, el cannabis te la quita”, “Mota, legal, eleva la moral”, “No fumo pero me sumo”, “Queremos mota, queremos hashís, que no le haya costado, sangre a mi país”, fueron tan solo algunas de las consignas exclamadas por los asistentes.

Una de las consignas más renuentes de los activistas y de los asistentes fue el alto a la guerra contra las drogas, estrategia que ha encumbrado al país a un estado de violencia que día con día sigue apoderándose de sus ciudadanos, violencia extendida que no es responsabilidad de los usuarios si no del Estado, el mismo que criminaliza a las víctimas por sus gustos o condiciones socio económicas cuando las personas ya no tienen voz para defenderse.

Las bocanadas de humo entre risas y consignas permanecieron hasta llegar al monumento a la madre, donde con un festival informativo-musical se culminaría el recorrido pero permanecería el festejo. Conforme al paso del tiempo, la cultura cannábica se enriquece con la diversidad de cada persona que se une, ciudadanos de todas clases sociales, tribus urbanas, ideologías y estilos de vida, se dan cita para respirar un poco de paz para luchar por la liberación del cannabis. A decir de los organizadores, la convocatoria de este año rebasó los 10 mil asistentes tan sólo en la Ciudad de México, sumándose a nivel nacional marchas por la misma causa en estados como Coahuila, Guadalajara, Monterrey y Mérida, por mencionar algunos.

El estigma se desvanece paulatinamente, cada vez es “más normal” la convivencia entre el cannabis y la sociedad, la gente comienza a informarse cada vez un poco más, si bien la “mayoría” de la sociedad no apoya el consumo “recreativo”, hay que destacar que muchos de ellos tampoco ya no están en contra, las organizaciones y activistas pro cannabis cada vez se informan más, hacen redes con sus pares de otros países, se informan y se ponen a la altura de la cultura cannábica global, mientras que el Estado Mexicano continúa haciendo sus conocidas simulaciones, poniendo los mismos “argumentos” de siempre y rezagando todavía más el desarrollo científico, tecnológico, económico e industrial del país que puede brindar la tan odiada marihuana.

17 años de luchar por los derechos de la autodeterminación.

¡Cannabis Libre!