EZLN, 24 años de agrietar el muro

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El 1 de enero de 1994 el Ejército Zapatista de Liberación Nacional se levantó en armas contra el “mal gobierno” y “el sistema capitalista neoliberal causantes de todo tipo de muertes y destrucción”, exigiendo democracia, justicia y libertad para todos los pueblos oprimidos de México. Hoy, el zapatismo ha logrado construir una autonomía colectiva que aunque con errores y aciertos es suya, sin amo, patrón o líder. Hoy, retomando la experiencia que tiene detrás y advirtiendo que no hay más gobierno sino “ladrones” y que éstos están empeñados en destruir las luchas justas, se dirige al resto de la sociedad para decirle que si piensa que “la situación está muy difícil y que ya no se aguanta” debería preguntarse qué va a hacer.

Aunque también le dice que bien puede quedarse “esperando la nueva burla, el nuevo fraude, el nuevo engaño, la nueva mentira, la nueva desilusión”. Pero de cualquier modo le hace un llamado para apoyar la gira de María de Jesús Patricio Martínez, vocera del Concejo Indígena de Gobierno, quien se ha registrado como candidata a la presidencia de México, aunque no alcance las firmas para figurar en la boleta electoral, porque el fin de esta iniciativa no es ganar una elección sino que los pueblos se organicen desde abajo y a la izquierda por la vida y la defensa de la tierra contra el despojo y la explotación.

A nivel general, así se puede resumir el discurso del “24 aniversario del inicio de la guerra contra el olvido”, emitido por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. De tal manera que los zapatistas inician un nuevo año de lucha en el que sin dejar de ser lo que son, según ellos mismos han referido, impulsan en conjunto con el Congreso Nacional Indígena la propuesta del CIG, organización que se rige bajo el principio de mandar obedeciendo y que teniendo como voz a una mujer nahua del estado de Jalisco se ha pronunciado por luchar contra un sistema capitalista machista y patriarcal.